Silimarina:
Elemento natural extraído de un cardo (Silybium
Marianum). Su acción principal es estabilizar
y proteger la membrana celular. Esta acción
es de fundamental importancia en los dos tipos
de células que constituyen la estructura funcional
del hígado:
Hepatocitos:
Son los responsables de la función
endócrina y exócrina hepática. Al proteger
sus membranas, evita que pierdan elementos
endocelulares (GPT, GOT y otros) y la muerte
por estallido
Células del
sistema retículoendotelial:
son las encargadas de fagocitar a través
de sus membranas todos los elementos agresivos
para el organismo (tóxicos, bacterias, hongos,
etc.) que penetran desde el intestino a través
de la vena porta.
Colina: Agente
lipotrópico muy importante en el metabolismo
de los ácidos grasos. Promueve la conversión
de la grasa hepática en fosfolípidos, que
son transferidos más rápidamente del hígado
a la sangre. Cuando el hígado esta lesionado
son necesarias cantidades superiores de colina
para prevenir la degeneración grasa del hígado.
La carencia de colina puede provocar cirrosis
y degeneración grasa del hígado, endurecimiento
de las arterias, problemas cardíacos, presión
alta y/o hemorragia renal.
Metionina: Parte
de sus funciones son las de remover del hígado
los residuos de procesos metabólicos y ayudar
a reducir los lípidos evitando el depósito
de grasa en el hígado y las arterias. Interviene
en distintos procesos metabólicos relacionados
con la fabricación de diversos compuestos
importantes para un buen rendimiento muscular.
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